Cómo actuar en una volcadura: protocolo PAS y primeros auxilios básicos
Ante una volcadura, la gestión de los primeros minutos es determinante para la supervivencia y la minimización de lesiones. La incertidumbre y el nerviosismo son los principales enemigos del testigo. Por ello, el protocolo universal PAS (Proteger, Avisar, Socorrer) no es solo una guía teórica, sino la hoja de ruta obligatoria para actuar de manera ordenada y segura, evitando que un accidente se convierta en una tragedia mayor por intervenciones imprudentes.
Proteger: El paso crítico antes de intervenir
Proteger: El paso inmediato para evitar un segundo accidente
- Señalización preventiva: El uso de la señal luminosa V16 es la forma más rápida y segura de alertar a otros conductores. Si se utilizan triángulos de advertencia, estos deben colocarse a 150 metros del punto del impacto, asegurando que sean visibles desde una distancia suficiente.
- Visibilidad personal: El uso del chaleco reflectante es una exigencia legal y una medida de supervivencia. Nunca debe salirse del vehículo sin él, especialmente en condiciones de baja visibilidad o en carreteras de alta capacidad.
- Evaluación de riesgos secundarios: Antes de tocar el vehículo, inspeccione el área. Busque fugas de combustible, cables eléctricos desprendidos o materiales peligrosos que puedan representar una amenaza inminente para usted y para los ocupantes del coche.
- Señalización preventiva: Si dispones de baliza V16, colócala en la parte más alta del vehículo. Si usas triángulos, sitúalos a 150 metros en ambos sentidos (o según la normativa local), asegurando que sean visibles para quienes se aproximan a alta velocidad.
- Visibilidad personal: Ponte el chaleco reflectante antes de salir del vehículo; es tu escudo contra nuevos atropellos.
- Evaluación del entorno: Antes de acercarte, inspecciona el terreno en busca de fugas de combustible, cables eléctricos o el riesgo de que el vehículo siga desplazándose por el terreno.
El aviso a los servicios de emergencia debe ser preciso y breve. La eficacia de los equipos médicos y de rescate depende de la calidad de la información recibida. No es necesario realizar una evaluación técnica de los heridos, pero sí proporcionar datos clave que ayuden a los operadores a movilizar los recursos adecuados.
La llamada al 112 debe ser rápida y estructurada. Los equipos de emergencia necesitan datos objetivos para activar los recursos adecuados (ambulancias, bomberos o unidades de rescate). No intentes diagnosticar al herido: céntrate en describir la escena.
- Ubicación exacta: Utilice referencias geográficas, puntos kilométricos o geolocalización de su teléfono.
- Gravedad aparente: Indique el número de vehículos implicados y, de manera general, el estado de las víctimas (por ejemplo: si están atrapadas, si hay personas inconscientes o si alguien ha salido despedido).
- Riesgos añadidos: Informe sobre incendios, cables sueltos o cualquier elemento que requiera la presencia inmediata de bomberos o unidades especializadas.
Socorrer: Límites de actuación y primeros auxilios básicos
La regla de oro al socorrer es “no causar daño”. El movimiento inadecuado de un herido puede convertir una lesión menor en una discapacidad permanente o en un desenlace fatal. La intervención física debe ser mínima y estar enfocada exclusivamente en estabilizar las constantes vitales mientras llega la asistencia profesional.
La regla de oro es no mover a los ocupantes a menos que exista un riesgo de incendio o inmersión inminente. La manipulación incorrecta de una víctima de volcadura puede provocar lesiones medulares irreversibles. Tu función es estabilizar el entorno y dar soporte psicológico.
| Situación | Acción recomendada | Prohibición estricta |
|---|---|---|
| Herido atrapado | No intentar extraerlo a menos que haya peligro de incendio o explosión. | Tirar de extremidades o forzar su salida. |
| Motorista accidentado | Mantener el casco puesto para inmovilizar el cuello. | Retirar el casco (solo permitido si es estrictamente necesario para reanimar). |
| Persona inconsciente | Comprobar respiración y abrigar para evitar el shock. | Administrar agua, comida o medicamentos. |
Si el herido está consciente pero tiene dificultades respiratorias, puede inclinar suavemente su cabeza hacia atrás, siempre evitando manipular el cuello si sospecha de una lesión vertebral. Asimismo, el estado de shock es común tras una volcadura; mantenga a la víctima abrigada y, sobre todo, permanezca a su lado proporcionando apoyo psicológico. La compañía reduce el nivel de ansiedad, lo cual ayuda a estabilizar sus constantes físicas hasta la llegada de los servicios sanitarios.
Criterios de seguridad para casos complejos
En el caso de una volcadura, la estructura del vehículo suele quedar deformada, lo que complica el acceso. Recuerde que, si no hay un peligro inminente (fuego, riesgo de caída por un terraplén), no debe intentar sacar a los ocupantes. El personal de bomberos cuenta con herramientas hidráulicas para realizar una excarcelación controlada que minimiza los riesgos de lesión medular.
Excarcelación: El trabajo de los profesionales
La deformación del chasis tras una volcadura atrapa a los ocupantes de forma peligrosa. Nunca intentes extraer a una persona a la fuerza; el personal de bomberos utiliza herramientas hidráulicas de corte y separación diseñadas específicamente para liberar a las víctimas sin agravar sus lesiones. Esperar a los profesionales es la maniobra más segura para el herido.
